INVERSION EN REAL ESTATE: EL EXTERIOR SIGUE SIENTO ATRACTIVO PARA LOS ARGENTINOS

DEL OTRO LADO DEL RIO

Argentina y Uruguay. Tan iguales y tan distintos. Tan lejos y tan cerca. Dicen que cuando uno se resfría, el otro estornuda. Pero esta pareciera ser la excepción a la regla. El coronavirus no impactó tan fuerte como en otros países de Latinoamérica y esto tendrá un impacto positivo en la economía en el corto y mediano plazo.

La actividad se contrajo pero también las empresas tuvieron grandes bajas en sus costos. "Esto gracias a mecanismos del estado como el Seguro de paro (que paga los sueldos a los empleados durante cuatro o seis meses) lo cual constituye un alivio y contribuye a que los cierres de empresas sea mínimos. El retroceso va a ser inevitable pero en un escenario controlado y previsible", asegura Pereira.

Lo cierto es que Uruguay mantiene un escenario socio político estable con instituciones fuertes, en una economía que mantiene su grado inversor. "El Gobierno apostó a mantener la economía funcionando y apelando a la racionalidad de su gente. Poco a poco se han ido reactivando casi todo. Solo falta abrir algunos colegios (los rurales ya funcionan) y shoppings. Con respecto al mercado inmobiliario, estuvimos en stand by en marzo. Luego trabajamos mucho asesorando clientes e inversores interesados en Residencia Fiscal en el Uruguay, zonas Francas, y exenciones impositivas", analiza Gustavo Pereira, titular de la comercializadora Amarras.

"Nos hicimos expertos en Zoom trabajando a ritmo fuerte en estos temas durante todo abril. En mayo ya pasamos a modo comercial con un buen volumen consultas. Las inmobiliarias comenzamos a trabajar normalmente adaptados al protocolo. Las consultas se concentraron en casas y chacras. Nadie quiere pasar un día más en un departamento", reconoce Pereira, quien agrega que "las operaciones realizadas se concretan en valores de entre un 10 a un 20 % menos respecto de los valores anteriores".